¿Qué son las Smart cities? La solución y el negocio del futuro

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La primera pregunta es qué se entiende por «ciudad inteligente». La respuesta es que no existe una definición universalmente aceptada de ciudad inteligente. Significa cosas diferentes para diferentes personas.

Nos encontramos ante un nuevo y gran nicho de mercado tecnológico en el que se espera un gran volumen de inversión pública y privada durante las próximas décadas, en un ritmo ascendente.

La conceptualización de Smart City, por lo tanto, varía de una ciudad a otra y de un país a otro, dependiendo del nivel de desarrollo, la disposición al cambio y la reforma, los recursos y las aspiraciones de los residentes de la ciudad. Una ciudad inteligente tendría una connotación diferente en India que, por ejemplo, Europa. Incluso en India, no hay una sola forma de definir una ciudad inteligente.

“Una ciudad inteligente detecta las necesidades de sus ciudadanos, y reacciona a estas demandas transformando las interacciones de los ciudadanos con los sistemas y elementos de servicio público en conocimiento. Así, la ciudad basa sus acciones y su gestión en dicho conocimiento, idealmente en tiempo real, o incluso anticipándose a lo que pueda acaecer”, explica Juan Murillo, responsable de Análisis Territoriales de BBVA Data & Analytics.

Se requieren algunos límites definitorios para guiar a las ciudades en la Misión. En la imaginación de cualquier habitante de la ciudad en India, la imagen de una ciudad inteligente contiene una lista de deseos de infraestructura y servicios que describe su nivel de aspiración. Para satisfacer las aspiraciones y necesidades de los ciudadanos, los planificadores urbanos tienen como objetivo ideal desarrollar todo el ecosistema urbano, que está representado por los cuatro pilares de una infraestructura integral de desarrollo: institucional, física, social y económica. Este puede ser un objetivo a largo plazo y las ciudades pueden trabajar para desarrollar dicha infraestructura integral de manera incremental, agregando capas de ‘inteligencia’.

Algunos ejemplos

En líneas generales, una ciudad se puede definir como «inteligente» o como «inteligentemente eficiente», cuando la inversión social, el capital humano, las comunicaciones, y las infraestructuras, conviven de forma armónica con el desarrollo económico sostenible, apoyándose en el uso y la modernización de nuevas tecnologías (TIC), y dando como resultado una mejor calidad de vida y una gestión prudente de los recursos naturales, a través de la acción participativa y el compromiso de todos los ciudadanos. Pero para conocer qué ciudades son las más avanzadas, IESE realiza un informe anual llamado IESE Cities in Motion. En 2016, Nueva York fue destacada como la ciudad más inteligente del planeta, seguida de Londres y París. Si bien es cierto, la cohesión social y los niveles de polución fueron -y siguen siendo- las asignaturas pendientes para las tres finalistas.

Nueva York, Londres y París son, desde luego, grandes ciudades que tienen por delante retos inherentes a su gran escala, lo cual hace que, a la hora de aplicar medidas para volverlas más ‘smart’ sea más complicado. Juan Murillo se decanta por metrópolis de una escala menor: “Oslo, Viena, Ámsterdam o Copenhague suponen ejemplos magníficos en materia de innovación urbana, y lo más importante, las métricas de calidad de vida de sus ciudadanos también lo reflejan”.

Ámsterdam, famosa por sus canales y ‘coffee shops’, destaca también por sus múltiples proyectos ‘smart’, entre los que se encuentra el de ‘luz inteligente’. Desarrollado por Cisco, A2, Philips, Alliander y KPN para la capital holandesa, consiste en la creación y mantenimiento de alumbrado público con sensores especiales que permiten regular la intensidad de las luces de forma remota, ahorrando energía.

En Copenhague, aparte de felicidad -‘hygge’ para los daneses- se respira aire limpio. El Gobierno danés tiene como objetivo convertir el 50% de la electricidad en energía eólica. Para conseguirlo, en el año 2000 invirtieron en un proyecto de granja eólica marina, el Middelgrunden, con el que pretenden producir suficiente energía para toda la ciudad.

Se pueden distinguir dos fases a la hora de implantar el modelo de sostenibilidad que promueve la ‘smart city’, la de la innovación tecnológica, donde asiáticas como Singapur están a la cabeza; y cambios en los patrones de comportamiento, sobre todo en materia de movilidad.

Metrópolis de todo el mundo se han apuntado al carro de la movilidad a coste cero -emisiones- para el planeta. Bogotá con su EBus Andino 18, Madrid con sus mini buses eléctricos, Barcelona, Melbourne, Berlín, París… Paso a paso, la movilidad se hace mucho más sostenible y ecológica. Incluso en la recogida de basuras se están tomando medidas, Compology, una ‘startup’ de San Francisco ha creado unos sensores para los cubos de desechos. La solución pasa por utilizar unos compresores que detectan la cantidad de basura de los contenedores, con ello, los camiones de recogida organizan sus rutas en función de estos datos, ahorrando costes.

Conclusiones Finales

Smart Cities Mission of the Government es una iniciativa audaz y nueva. Está destinado a establecer ejemplos que pueden replicarse tanto dentro como fuera de la Smart City, catalizando la creación de Smart Cities similares en varias regiones y partes del país.Los elementos centrales de la infraestructura en una ciudad inteligente incluirían:

  • Suministro de agua adecuado,
  • Suministro de electricidad asegurado,
  • Saneamiento, incluida la gestión de residuos sólidos,
  • Movilidad urbana eficiente y transporte público,
  • Vivienda asequible, especialmente para los pobres.
  • Robusta conectividad de TI y digitalización,
  • Buen gobierno, especialmente el gobierno electrónico y la participación ciudadana,
  • Ambiente sostenible,
  • Seguridad y protección de los ciudadanos, especialmente mujeres, niños y ancianos,
  • Salud y educación al alcance de los ciudadanos.

En consecuencia, el propósito de la Smart Cities Mission es impulsar el crecimiento económico y mejorar la calidad de vida de las personas al permitir el desarrollo del área local y aprovechando la tecnología, especialmente la tecnología que conduce a resultados inteligentes.

El desarrollo transformará las áreas existentes (modernización y reconstrucción), incluyendo los barrios marginales, en otros mejor planificados, mejorando así la habitabilidad de toda la ciudad.

Se desarrollarán áreas (greenfield) alrededor de las ciudades para acomodar la expansión de la población en las zonas urbanas. La aplicación de Smart Solutions permitirá a las ciudades utilizar tecnología, información y datos para mejorar la infraestructura y los servicios. El desarrollo integral de esta manera mejorará la calidad de vida, creará empleo y aumentar los ingresos para todos, especialmente los pobres y desfavorecidos, lo que lleva a Ciudades inclusivas.